Primitive Contatto es una experiencia gastronómica diseñada y producida por Elsa Yranzo, en colaboración con Giulia Soldati, para el equipo directivo de Macallan Distillery. La propuesta parte de una necesidad global: restablecer el contacto con otras personas, con la tierra y con la comida.
¿Qué ocurre cuando eliminamos platos y utensilios y diseñamos la comida para ser experimentada directamente con las manos?
En esta experiencia, las manos se convirtieron en las verdaderas protagonistas: herramientas sensibles capaces de percibir texturas, temperaturas y consistencias incluso antes del primer bocado.
Los ingredientes fueron guiados por la palma, la muñeca y las yemas de los dedos, generando una conexión física y emocional con cada gesto.